27 noviembre 2012

Paulino y su octava


En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo el personal quiere saber por qué María Jesús Llorente se empeña en arrinconar, contra las cuerdas, a Alfonso Guerra, planteándole ese eterno dilema: o ella o la legítima; por qué le fuerza a casarse o, de lo contrario, rompe con el vicepresidente. Tribuna relata cómo está el hombre hecho un mar de dudas, que ya se sabe que el enamorado dubitativo siempre pide tiempo, como los boxeadores sonados; y es que el enamorado piensa que el tiempo puede ayudarle a decidirse. Craso error, que el tiempo nada resuelve. En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo el personal quiere saber la verdad amorosa de José Carreras, y ahí está, en comisión de servicio, contando con los dedos rosas Jesús Mariñas, el cronista de sociedad de Epoca: once años con Katia, cuatro con Jutta. Jutta es austriaca y tiene veintinueve años apremiantes, y el apremio, en tratándose de amores difíciles y románticos -y Carreras lo es, lo segundo; lo primero no me consta ni lo deduzco del couché- siempre es mal consejero.

Que bien sabe Marinas lo que le dicen- a ésta los íntimos de Jutta Jager: «José no es hombre para ser atosigado. Déjale seguir su curso. O corta». Carreras, mientras, cuidándose la voz, declara en Semana: «Yo nunca dije que iba a divorciarme... Estoy en un momento extraño y quiero poner orden en mi vida». En Viena, aseguran en Diez Minutos, creen que habrá boda, y los de Tiempo saben que, desde hace cuatro años, comparten piso en Barcelona. Las cosas así están, tanto que hasta le han cogido desprevenida a Carmen Rigalt, de Tiempo: quiere ella «saber a qué vienen las prisas de Carreras por casarse con una austriaca». El tiempo lo dirá, y también Tiempo, supongo.

En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo el personal quiere saber por qué no funcionó lo de Rocío Jurado con nuestro boxeador. Rocío lo tiene claro en Diez Minutos: «Mi matrimonio con Pedro Carrasco terminó porque no funcionaba a nivel íntimo». Y esto sí que es gordo, porque los servicios pueden no funcionar, correos (saben los de Epoca) por ejemplo, pero no funcionar en lo íntimo, es como para indignarse en el papel couché. A ver, si no. En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo el personal quiere saber cómo ha convencido Otti Santana al tenista, qué saque el suyo, célebre donde los haya, «para que tengamos un hijo»; cómo se lo montan Brigitte Nielsen y Sebastián: «estamos trabajando muy duro para tener un hijo» (ambas ilusionadas y futuras madres en Diez Minutos); qué secreto guarda el ex marido de Karina, que no sólo, según opina Karmele Marchante/Tiempo, le ha destrozado el pelo -oficia Juan Miguel el peluquero-, sino la tranquilidad.

En la octava. de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo el personal -no sé si el personal; el presidente del Gobierno, sí, aunque dicen sus allegados que se precipitó, que le perdió la vehemencia- quiere saber cuáles son «los auténticos dueños de la prensa»; el informe se lo hace, sin mayor novedad, por cierto, Jorge de Lorenzo y se lo ofrece al presidente, si éste compra Tribuna (el editor de Cambio 16, a su vez, escribe una críptica carta de editor, que ningún lector de este mundo, creo, entiende). En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo los de Tiempo mandan a José Luis Roig a seguir la «guerra del preservativo» a la trinchera de los capellanes y viene aquél con que la «mayoría de los católicos no acepta los consejos del Papa en materia sexual» y que no están dispuestos a utilizar la abstinencia sexual como alternativa al «póntelo, pónselo» (haz una buena información para que, luego, por provocar, un quintacolumnista de la publicidad te inserte, en medio. de tu texto, un primerísimo plano de «paquete Ocean» con un lema: «la riqueza interior del hombre»; esto es provocar, además de oficio publicitario...) .

En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo el personal quiere saber por qué Carmen Ordóñez, ex Paquirri, que ha comenzado, en Semana, a dictar sus memorias (se iban. a titular Las voces de Marrakech, pero toda persona con gusto sabe que así se llama un estupendo libro del Nobel Elías Canetti, que ése sí hace literatura), ha roto, para Hola, con Lolita (lo de Pantoja ya es couché mojado). Ojo al párrafo, que no tiene desperdicio: «Me he distanciado de Lolita por su amistad con Isabel Pantoja.

La familia Flores siempre ha invitado a mi hijo Julián a sus fiestas infantiles, y este año, de pronto, sin más, no le ha llamado para el cumpleaños de Alba y, sin embargo, sí estaba Paquirrín». Eso es amor de madre, y por menos comenzó la Gran Guerra, es sabido. En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo, el personal quiere saber por qué María Teresa Campos, en su casa/TV1, soporta a César Heinrich y a Raquel Revuelta, si, según Mariñas/Epoca, «balbucean y necesitan ir al parvulario». Hay un secreto ahí, lo insinúa la Campos, entre risas, donde Mariñas, mientras el chico guapo dice en Diez Minutos: «Me envidian por trabajar con Raquel»; item más: «A María Teresa Campos habría que meterla en una urna» (en Panorama). En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo el personal quiere saber si es cierto; que Isabel Preysler está embarazada. «No es cierto, asegura en Semana, y es que, no sé si por Matilde o por Suquía, «preferiría evitarla dentro de lo posible».

La nueva maternidad, se entiende. La de Isabel, que salió de compras con Carmen, más feliz, la Rossi se entiende, que nunca y haciendo cuentas con los dedos: «dentro de poco, entre mi marido y yo sumaremos cien años» (en Hola explica el acertijo). En la octava de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo el personal quiere saber cómo han sido estos quince años sin él (Interviu), cómo han sido con él, con el Rey (Cambio 16), cuales han sido sus 15 peores momentos, los de don Juan Carlos (Tiempo), pero sobre todo el personal quiere saber, en Diez Minutos y Lecturas, quién mató a Laura Palmer. Ni Benjamín, ni Leo,. ni Bobby, ni Jacoby, el asesino es... (vaya, no entran más líneas).

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