27 marzo 2013

Anna Wintour se pone manolos


El presidente Barack Obama está barajando el nombre de Anna Wintour, la editora jefe del Vogue USA, como futura embajadora en Gran Bretaña o Francia. Para mí que Obama busca recompensar a uno de los personajes que más le apoyó recaudando fondos para su última campaña. Cuentan que Anna, (el personaje que representó Meryl Streep en El diablo se viste de Prada) demócrata convencida, organizó varias cenas a 40.000 dólares el cubierto en casa de Sarah Jessica Parker, la protagonista de Sex and the City, que hizo el mejor márketing de Manolo Blahnik y sus manolos.

Por cierto, a mi querido y admirado Blahnik, el Ministerio de Cultura le ha concedido el Premio Nacional de Moda 2012. Manolo es un artesano de la belleza. Uno de esos triunfadores humildes que transitan de puntillas por el mundo de la moda y que ha hecho de sus manolos auténticas joyas que visten los pies de las más elegantes.

"¡Manolos! ¿No es divino que se emplee un nombre tan castizo para calificar mis delicados zapatitos?", me dijo la primera vez que le entrevisté. A los 70 años mantiene intacto su porte de dandy de El Gran Gatsby, coqueto y refinado: "Las camisas me las hago en media hora en Ascot Chang en Hong Kong, los trajes en mi sastre de Londres y las corbatas las compro en Nueva York en Bergdorf Goodman", le gusta añadir.

Vive entre Londres, Canarias y la población inglesa de Bath. Se alimenta de galletas de mantequilla y litros de té y, cuando viaja a Madrid, hace una parada en Lhardy para degustar su cocido. Ha diseñado zapatos para los desfiles de YSL, Carolina Herrera, John Galliano, Óscar de la Renta… Estudió Derecho y Literatura en Ginebra pero no soportaba encerrarse en un despacho y aconsejado por Diana Vreeland, la poderosa editora de moda americana, se dedicó a diseñar zapatos.

Ha ganado cientos de premios, entre ellos la T de Moda de Telva en 2005. La noche del premio, la Infanta Elena le mostró a Blahnik sus zapatos: "Son unos manolos, of course", rió el diseñador. Entre sus primeras clientas están: Bianca Jagger, Charlotte Rampling y Marisa Berenson. Hoy en día Alexa Chung, Kate Moss, Tatiana Santo Domingo, Naomi Campbell, Carlota Casiraghi, y, por supuesto, Sarah Jessica Parker se encuentran entre sus fans.

Sus diseños se siguen haciendo a mano en Milán. Guarda los prototipos de sus creaciones y les pone nombres. "Tengo una serie que se llama Tormento, Refugio, Misericordia… muy Pérez Galdós", aclara. Ha vendido más de 15.000 pares de zapatos a lo largo de 37 años de trabajo, y la pieza más barata no cuesta menos de 600 euros. "Sus stilettos alargan las piernas, las embellecen y son ¡comodísimos! Las mujeres le debemos mucho a Manolo Blahnik", dice su amiga Anna Wintour. Anna siempre calza unos manolos.

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