24 marzo 2015

Una aplicación nueva para saber cuanta sed tienen las plantas

Cuando un cultivo necesita agua presenta síntomas. Por ejemplo, pone a la planta en situación de estrés hídrico. 

Es decir, reduce su transpiración y sube la temperatura. Esta fiebre no es una defensa ante un virus, sino un mecanismo para evitar la deshidratación.

Los agricultores tienen que estar pendientes de estos indicios para saber cuándo algo va mal y poder atajar el problema de raíz. Pero, ¿qué pasaría si existiera una herramienta que pusiera la tirita antes de la herida? La respuesta la tiene Smart-WAAP, una aplicación informática que permite estimar las necesidades hídricas diarias de los cultivos.

"El regante dosifica el riego ponderando las condiciones in situ de la parcela", explica Blas Manuel Franco, uno de los creadores. "Tiene en cuenta la localización geográfica de la tierra, el tipo de suelo, la especie vegetal y su estado fenológico: temperatura, humedad del ambiente y otras variables atmosféricas", añade. Asimismo, este software permite gestionar el riego de varias parcelas, de distintos cultivos y diferentes fechas de siembra.

Su base es, según indica Franco, un programa "intuitivo" que presenta los resultados en un informe de "fácil" interpretación. También ofrece la posibilidad de visualizar estos datos provenientes de una red de sensores en un dispositivo móvil como puede ser un teléfono inteligente o una tableta.

Los resultados del procesamiento diario de datos son reunidos en una plantilla donde se detalla la evapotranspiración del cultivo, cantidad recomendada de riego y aplicación de la fecha más apropiada para hacerlo. 

"El informe es accesible para el usuario con el propósito de que este último tome las decisiones correspondientes al momento y la cantidad de riego necesaria que no comprometa la productividad ni inyecte al suelo láminas de agua superiores a su capacidad de retención".

Smart-WAAP está disponible para monitorizar parcelas de remolacha, maíz, trigo, cebada, girasol, patata, tomate, pimiento, melón y lechuga. "Esta lista obedece a los principales cultivos de Castilla y León", señala Franco, en el futuro quieren incluir "un abanico más amplio".

Esta herramienta no es la única que existe en el mercado. Hay sensores de humedad del suelo, que sirven para estimar el contenido hídrico y, por lo tanto, dosificar el riego. Sin embargo, en su opinión, para obtener una buena estimación de la humedad del terreno son necesarias grandes cantidades de sensores distribuidos a lo largo de la parcela. 

"Estos elementos arrojan valores dispares para un mismo contenido de humedad y su vida útil es aún un asunto discutido", argumenta Blas Manuel Franco. Smart-WAAP ofrece la posibilidad de adquirir y procesar los datos en el terreno, es decir, con las condiciones del microclima de la parcela y factores del suelo de manera que obtiene predicciones precisas.

"El método de estimación difiere debido a la ponderación que da a los factores propios del cultivo y del suelo en el llamado método de coeficiente dual del cultivo propuesto por la FAO. Se logra una evaluación que resulta más recomendable para peritajes cortos".


Está disponible para parcelas de remolacha, cebada, girasol, patata, tomate, melón, entre otros

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